El eslabón necesario para bancarizar a nuestra región

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Según datos de la encuesta Fintech del Banco Mundial en 2017 tan solo el 54% de la población adulta de la Región tenía acceso a una cuenta bancaria, solo el 12% de la población había ahorrado en un banco normal o solo el 9% declaraba haber solicitado alguna vez un préstamo. Estos datos muestran un crecimiento lineal en los últimos años, cuando tan solo el 39% de la población tenía acceso a una cuenta bancaria en 2011. Este aumento lineal, contrasta con el crecimiento exponencial que se ha dado en el uso del Smartphone en la región, incrementando el uso de estos dispositivos del 7,6% en el 2011 al 43,2% en el 2017. Cifras que invitan a ser optimistas en la inclusión tecnológica de nuestra población pero que también nos obliga a ser comedidos en términos de inclusión financiera. Sin embargo, estos datos también nos obligan a plantearnos si ahora es el momento oportuno, para considerar a la combinación del Smartphone y la banda ancha móvil como el catalizador definitivo en la inclusión y mejora de los servicios financieros en nuestra región. La respuesta es rotundamente afirmativa. Tenemos que lograrlo. La combinación de las fintech junto con la banda ancha móvil representa la oportunidad definitiva para poder bancarizar a la región. El uso de esta combinación permite una identificación del individuo en tiempo real eliminando la barrera presencial, un análisis del riesgo cliente utilizando el Big Data que permitirá conocer su riesgo de crédito o la creación de nuevos productos digitales de ahorro que permita disfrutar a nuevos usuarios de sus ventajas. Consigue crear productos atractivos para una población que nunca antes los ha tenido, eliminando los costos hundidos que tenía el sector bancario tradicional y provoca la revolución necesaria para generar la inclusión financiera. Pero este nuevo ecosistema fintech no solo logra la tan ansiada inclusión financiera. Genera una nueva industria con menos barreras de entradas que el sector financiero tradicional propiciando un ambiente de emprendimiento e innovación necesario en nuestros países.

A pesar de lo anterior, aún queda un largo camino por recorrer y dar pasos firmes para lograrlo. Es necesario una armonización regulatoria en la región que permita tener una normativa inclusiva de estas nuevas empresas. Las Fintech no excluyen al sistema bancario actual sino que son complementarias y van a resolver las asimetrías existentes en la inclusión financiera en la región. De igual manera, es necesaria la creación de futuras asociaciones público-privadas y del sector de las telecomunicaciones y bancario con el objetivo de acelerarlos. En este sentido, ampliar la cobertura de banda ancha móvil en las zonas rurales de nuestra región es el reto clave para que las fintech junto con las instituciones financieras presten servicios en estas áreas menos bancarizadas y que carecen de infraestructura tradicional.

En el pasado MWC19 en Barcelona se presentaron una gran cantidad de productos y servicios de Fintech, desde los sistemas de pago móviles con tecnología de autenticación biométrica hasta las plataformas de aplicaciones de nueva generación para este nuevo sector bancario. Nuestra región se encuentra en una posición idónea para liderar mundialmente esta tendencia: el bajo porcentaje de inclusión financiera tradicional, la elevada penetración de Smartphone y un 4G/5G que se convertirá en la tecnología móvil de referencia en nuestra región tiene que posibilitar este aumento de la prosperidad gracias a que toda nuestra población pueda acceder a todos los servicios bancarios que les generan valor. Por último cabe señalar que también es el momento para que desarrollemos políticas de adopción de uso de los servicios fintech. Es necesario que la población no bancarizada los descubra e interiorice que la transformación del sistema financiero actual realmente les beneficia.